Bandeja compartida en tiempo real
Todos los chats de WhatsApp en un solo lugar, sincronizados al instante para todo tu equipo.
Bandeja compartida, +50 plantillas de chatbot, IA que lee imágenes y audios, envío de emails automáticos, campañas, integraciones, API y analítica. Una plataforma para atender, vender y crecer.
Empieza gratisCentraliza todas tus conversaciones de WhatsApp y deja que tu equipo atienda en conjunto, sin perder ningún mensaje.
Todos los chats de WhatsApp en un solo lugar, sincronizados al instante para todo tu equipo.
Reparte chats entre agentes manualmente o por reglas, para que cada cliente tenga un responsable.
Deja comentarios privados, marca conversaciones como abiertas, pendientes o cerradas y haz seguimiento.
Invita a tu equipo por correo y controla qué puede ver y hacer cada persona con permisos por rol.
Empieza con un flujo pre-hecho. Cámbiale los textos y queda funcionando. Sin código, sin partir de cero.
Atención, ventas, reservas, e-commerce, salud, educación, inmobiliaria, restaurantes. Eliges una y la editas.
Arrastras bloques (mensajes, preguntas, opciones, condiciones) y los unes con líneas. Como un diagrama.
Prueba tu chatbot escribiendo como cliente, sin teléfono. Ves cómo responde en tiempo real.
El bot reconoce cuándo no puede resolver y pasa la conversación a un agente sin fricción.
Un asistente que responde con la información de tu negocio y entiende lo que el cliente manda — incluso fotos y audios.
Responde usando tu catálogo, precios y políticas. Tú subes los documentos y la IA los usa como contexto.
Si el cliente manda una foto del producto, una factura o un comprobante, la IA la interpreta y responde sobre el contenido.
Los mensajes de voz se transcriben automáticamente para que la IA los entienda como si fueran texto.
Word, Excel y PDFs entrantes se procesan en segundos para responder consultas sobre su contenido.
El chatbot dispara correos automáticos como parte del flujo. Cotización, confirmación, factura — sin programar nada.
Arrastras un bloque "Enviar email" en tu flujo. El bot dispara el correo cuando se cumple el paso.
Bienvenida, confirmación de compra, recordatorio, carrito abandonado, post-venta… Listas con HTML semántico.
Configura tu servidor SMTP para que los correos salgan desde tu dominio. O usa el de la plataforma por defecto.
Los datos que el cliente dio en el chatbot (nombre, email, pedido) se interpolan automáticamente en el correo.
Sistema de citas integrado: servicios, recursos, horarios, página pública de reservas y recordatorios automáticos por WhatsApp.
Configura qué se puede reservar (corte, consulta, mesa) y quién lo presta (personal, sala, silla). Horario semanal por recurso.
Comparte /reservar/tu-slug — el cliente elige servicio, día y hora, deja teléfono y nombre. Sin login.
Confirmación al agendar, recordatorios 24 h y 1 h antes — se envían por tu número de WhatsApp, sin configurar nada extra.
Tiempo de gracia entre citas, bloqueos puntuales (vacaciones/feriados), capacidad grupal para clases o talleres.
Llega a tus clientes de forma masiva pero cuidando tu número y respetando sus preferencias.
Envía promociones y novedades a segmentos de contactos según etiquetas y campos.
Dosifica los envíos automáticamente para proteger la reputación de tu número de WhatsApp.
Personaliza cada mensaje con el nombre, teléfono y datos de cada contacto.
Las bajas se gestionan automáticamente para que no contactes a quien no quiere recibirte.
Tu agenda de clientes, organizada y lista para personalizar cada conversación y campaña.
Toda la información de tus clientes centralizada, con su historial de conversación.
Define los datos que importan a tu negocio y úsalos para segmentar y personalizar.
Clasifica contactos con etiquetas y guarda segmentos reutilizables (por etiquetas y opt-in) para dirigir tus campañas.
Recibe y envía imágenes, audios, videos, documentos y stickers sin salir del chat.
Tus clientes escriben por donde quieren. Tú los atiendes desde el mismo sitio, con el mismo chatbot y la misma IA.
Conecta tu número por QR, tu bot de Telegram con su token y tu casilla de correo. Los tres caen en la misma bandeja.
Un widget que pegas con una línea de script: eliges color y esquina, y las conversaciones llegan a la bandeja como cualquier otra.
Publica un formulario, y cada envío se convierte en un contacto y una conversación — con su chatbot detrás si quieres.
Las preguntas de tus publicaciones entran como una conversación más, sin cambiar de pestaña ni perder el historial del cliente.
Cada canal puede tener su propio bot, su propio asistente y su propio horario de atención. No todos los públicos son el mismo.
El recorrido del cliente dibujado como un diagrama, no escrito como una lista de reglas. Y con recetas para no empezar en blanco.
Mensajes, preguntas, condiciones, etiquetas y saltos. Unes bloques con líneas y ves el recorrido entero de un vistazo.
«Espera 2 días y escribe otra vez.» La espera vive en la base de datos, así que se cumple aunque el navegador esté cerrado.
Si la espera termina a las tres de la mañana o un domingo, el mensaje sale cuando vuelves a abrir. Nunca se adelanta.
Bienvenida, carrito abandonado, reactivación, post-venta y captación. Cada una llega con su meta, sus puntos de entrada y su QR.
El recorrido va marcando al contacto según lo que hace. Esas etiquetas son después el segmento de tu próxima campaña.
Duplicas la que funcionó para probar una variante, y comparas las dos con los mismos números.
Las preguntas que se hace quien dirige esto: qué está funcionando, quién lo está atendiendo y cuánto está costando.
Qué porcentaje de las conversaciones resolvió la automatización y cuántas acabaron en manos de un agente.
El desglose por canal se mide por dónde llegó el cliente, no por dónde le respondiste. Son cosas distintas y sólo la primera sirve para decidir dónde invertir.
Cada campaña tiene una meta. El panel dice cuánto llevas, cuánto falta y si al ritmo actual llegas.
Dos periodos lado a lado, con la variación en porcentaje y sabiendo cuándo subir es bueno y cuándo no.
Cuántas conversaciones atendió cada persona, cuánto tardó en la primera respuesta y su nota de satisfacción.
Se pregunta la nota al cerrar. Verás la media por agente y por canal, y te puedes bajar todas las respuestas en CSV.
Cada llamada al modelo se apunta con sus tokens y su coste. Sabes lo que gasta la IA antes de que llegue la factura.
Presupuesto, conversaciones, conversiones e ingreso: coste por conversación, coste por conversión y retorno, calculados solos.
El problema de una plataforma con muchas funciones no es que falte nada: es que nadie tiene tiempo de descubrirlo. Aquí se te enseña.
Chatbot, campaña, chat web, Telegram, agenda, formulario, IA, correo y envío masivo. Rellenas lo tuyo y el asistente lo deja creado y funcionando.
Una pantalla que enumera lo que la plataforma sabe hacer, con el asistente correspondiente a un clic. Nada queda escondido en un menú.
Etiquetas, respuestas rápidas, un chatbot y una campaña de ejemplo, en borrador y marcados como tales. Los abres, los miras y los cambias por los tuyos.
Pruebas el chatbot escribiendo como cliente, sin gastar un mensaje real ni sacar el teléfono.
Conecta WhatsApp con el resto de tus sistemas y opera con la tranquilidad de una plataforma multiempresa.
Envía y recibe mensajes desde tus propias aplicaciones con una API clara y estándar.
Recibe eventos en tiempo real con firma HMAC para integraciones seguras con Zapier, Make o n8n.
Conector propio para Google Sheets: cada conversación o formulario cae en una fila de tu hoja, sin Zapier en el medio.
Si necesitas ayuda, nuestros admins pueden operar tu cuenta para resolver en el momento, auditado y reversible.
Arquitectura multi-tenant: los datos de cada organización quedan estrictamente separados.
Volumen de mensajes, tiempos de respuesta, conversiones por etapa del funnel y uso de cada feature.
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